Graduación 2009

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Fiesta de graduación 2009

GSD ha vivido con emoción un año más la fiesta de graduación de Bachillerato de los alumnos de El Escorial, Moratalaz y Vallecas, conjuntamente con los estudiantes de Formación Profesional de GSD Las Suertes.

El rector de la Universidad de Alcalá, Virgilio Zapatero Gómez, manifestó en su alocución a los asistentes que una vida buscando la riqueza es una vida malgastada: “Aristóteles decía que el fin último de la vida es la felicidad”. Su discurso clausuró el acto de graduación celebrado en el polideportivo de GSD Moratalaz el jueves, 28 de mayo.

En la mesa acompañaron al rector los directores y jefes de Estudios de Secundaria y Formación Profesional de los Centros, y el presidente y el director general de Gredos San Diego Cooperativa. En su intervención, Javier Martínez Cuaresma agradeció a las familias el haber confiado en nuestro modelo educativo: “Hemos intentado poner las mejores condiciones para que vuestros hijos sean buenas personas sanas y felices. Nos damos por satisfechos si pensáis que os hemos ayudado en esta tarea en la que vuestra labor es fundamental”. Carlos de la Higuera quiso aprovechar el momento para reflexionar sobre el valor de emprender: “Algo en nuestro interior nos empuja a ser protagonistas de nuestra propia vida, nos anima a que emprendamos alguna tarea que propicie el desarrollo del conocimiento. La situación de crisis que vivimos es un momento adecuado para la gestación de iniciativas que hagan un poco mejor el mundo en que vivimos”. Rubén Cruz, en representación de los directores de los Colegios GSD, dijo que las premisas para la felicidad estarían “en torno al concepto de cumplir con nuestro deber y nuestra aportación de servicio a la sociedad”.

En representación de los alumnos de Bachillerato intervino Raúl Retana Cenamor, que ha cursado sus estudios en GSD Moratalaz. En su discurso, exhortó a todos los asistentes a quenuestro conocimiento y educación sea un arma para cambiar el mundo: “Pero no desde la ambición o el despotismo, sino desde el ejemplo. enseñar es dar ejemplo. Dando ejemplo como maestros, alumnos, padres y ciudadanos. Enseñar que un mundo sin egoismos y sin competición es absolutamente posible”. Por su parte, Irene Hernández, dijo en representación de los estudiantes de los módulos que habían aprendido que “las cosas se consiguen con esfuerzo”.

Virgilio Zapatero Gómez.
Rector Universidad de Alcalá

FIN DE CURSO

ABANDONÁIS UNA AULAS donde, durante algunos años, os hemos tenido a nuestro cargo; os vais y esta marcha nos produce, a semejanza de lo que a los padres acontece con los hijos, melancolía y esperanza. Habéis terminado vuestros estudios de Bachillerato y vais a comenzar una nueva etapa de vuestra vida. Es probable que miréis al futuro con cierta inquietud y sin saber qué camino tomar. No es fácil elegir; pero vivir implica tomar decisiones permanentemente. Y decidir supone renunciar.

Permitidme daros unos consejos. Al elegir el siguiente paso en la vida (por ejemplo, elegir una carrera universitaria) no miréis si el camino que tomáis o la carrera que decidís finalmente hacer os va a generar más o menos riqueza. Ese no es el fin de la vida, una vida buscando la riqueza es una vida malgastada. Aristóteles decidía que el fin último de la vida es la búsqueda de eudamonía, o de la felicidad. Y que la felicidad o la vida buena sólo se alcanza cuando uno sabe sacar el máximo partido de lo que le ha regalado la naturaleza al nacer (salud, fuerza, inteligencia) y de los activos que uno va adquiriendo a lo largo de la vida en forma de recursos pero también de conocimientos, de sabiduría. Vivir bien la vida es saber jugar tus cartas para sacar el máximo provecho de tus propias cualidades y circunstancias. ¿Y cómo sacar el máximo partido de tus circunstancias?

Una condición importante es saber elegir tu propia carrera para lo cual yo siempre ofrezco dos consejos: En primer lugar seguir la vocación; que no es sino la dedicación a algo para lo que te sientes llamado. Pocas cosas hay más satisfactorias y hermosas en la vida que trabajar en algo que te gusta, sea esto -como en mi caso, profesor o maestro- o sea médico, ingeniero o electricista. La profesión que ejerces, si es la tuya, es una fuente de placer impresionante, de felicidad. Solo cuando te dedicas a lo que te gusta, la profesión deja de ser una condena para ser una realización personal permanente. Y os digo más, sólo cuando uno estudia una carrera que le gusta, puede sobresalir y alcanzar la excelencia. Los títulos hoy son multiusos, flexibles, polivalentes.

Y el segundo factor a la hora de elegir una carrera es ser consciente de tus aptitudes y capacidades. Os aseguro que, si medís bien vuestras fuerzas y seguís vuestra vocación, lograreis la excelencia que en sociedades como la nuestra, está relacionada íntimamente con el ejercicio diestro de una determinada profesión. El amor y el gusto por el trabajo bien hecho son cualidades que admiramos en nuestros conciudadanos: y nos parece legítimo que el buen profesional reciba de la sociedad un reconocimiento que, por ello, consideremos merecido. Pero la excelencia a la que hay que aspirar no sólo es este tipo de excelencia. La areté de la que hablaba Aristóteles no sólo era la excelencia profesional. El buen ciudadano, el ciudadano virtuoso, tenía que tener algunas otras cualidades que había que adquirir a lo largo de la vida. Debe ser un buen profesional: pero también un buen ciudadano. Una de de las obras menores de Schopenhauer se titula El arte de ser feliz: se la regalé a los alumnos de la Universidad de Alcalá hace dos años. Y entre las muchas enseñanzas que en él se contienen podéis encontrar esta idea que a mí me ha servido y me sigue sirviendo para orientarme en la vida y que tal vez a vosotros también os pueda ayudar en estos momentos:

“Lo que funda la diferencia en la suerte de los mortales se puede reducir a tres puntos: Lo que uno es, lo que uno tiene y lo que uno representa. Y sin duda alguna el primer punto es, con mucho, el más esencial para su felicidad o desgracia… Lo que un hombre es en sí mismo, lo que le acompaña en la soledad y lo que nadie podría darle ni quitarle, es evidentemente más esencial para él que todo lo que puede poseer o lo que puede ser a los ojos ajenos”.

Y, en lo que uno es, cuenta sobre todo la personalidad, la fuerza, el temperamento, el carácter moral, la responsabilidad, el sentido del deber la inteligencia y su desarrollo. Esos son los elementos que forman el ser de cada uno de nosotros y que no dependen de la suerte sino que los podemos obtener a lo largo de nuestra vida, esos son vuestras principales armas que debéis afilar bien para vencer en el desafío de la vida.

Hemos asistido a la entrega de los Premios y Matrículas de Honor. Permitidme que les felicite por su éxito pero al mismo tiempo que les recuerde que todo premio es como un Jano Bifronte, un busto que tiene dos rostros: uno que mira hacia el pasado y otro que mira hacia el futuro. Como Jano, todo premio mira hacia atrás y reconoce y exalta una acción virtuosa ya realizada: enhorabuena por vuestras calificaciones. Pero también mira hacia delante y supone un compromiso: seguir siendo digno del premio de forma que, con su ejemplo, provoque la emulación (no la competitividad) de sus compañeros y amigos. Y a los padres y profesores, mi más cordial enhorabuena. Nietzsche decía con su profundidad acostumbrada que los padres intentamos salvarnos en los hijos; es decir, depurarnos en ellos. En el hijo ve siempre el padre la ocasión de redimirse de sus errores, carencias o frustraciones. Eso mismo se puede decir del que educa: en el discípulo el maestro procura superarse e ir de esta suerte mejorando el mundo que dejamos a las generaciones que nos sucedan.

Los grandes hombres han mirado hacia atrás con orgullo y se consideraban dichosos por haber tenido buenos maestros. Lo decía Goethe de sus maestros: “Dichoso aquel que recuerda a sus antepasados con agrado, que gustosamente habla de sus acciones y de su grandeza, y que serenamente se alegra viéndose al final de tan hermosa fila”.

Nosotros, que no somos grandes hombres como Goethe, nos consolamos mirando con esperanza el futuro: pues sabemos que muchos de vosotros, alcanzaréis la excelencia y destacaréis como excelentes profesionales y como ciudadanos excelentes. Entonces, os sentiréis tan orgullosos de vuestros maestros, como vuestros maestros os recodaremos con orgullo. Suerte y coraje en esta nueva etapa de vuestra vida.

Javier Martinez.
Presidente del Consejo Rector de GSD Cooperativa.

Buenas tardes a todos los presentes. Señor Rector de la Universidad de Alcalá de Henares, Consejo Rector, Dirección General, Directores, Jefes de Estudios, compañeros, padres y alumnos:

Es para mí un honor, tener la oportunidad de dirigirme a vosotros, queridos alumnos y a vuestras familias para mostraros el agradecimiento y el orgullo que tenemos todos los que formamos parte de esta cooperativa a través deun acto como este que pasará a formar parte del álbum de fotos de vuestras vidas.

Deciros también que este día es especialpor dos razones:

  • Por un lado, es un día muy importante para vosotros,porque esta ceremonia supone la superación de una etapa y os permitirá seguir luchando y esforzándoos porconseguir vuestros sueños.

  • Por otro,estimados padres, sabéis que hoy es un día sin retorno, un punto de inflexión. Se os van vuestros hijos del colegio para pasar a la universidad, o aaprender una profesión, es decir, a buscarse la vida, con todo lo que ello conlleva. ¡Es ley de vida!

La verdad es que nos sentimos orgullosos por muchos motivos:

En primer lugar porque vosotros sois el futuro, un futuro lleno de expectativas, de ilusión, de puertas y caminos que se abren, sobre los que tendréis capacidad de elegir, pero, la continuidad de vuestros estudios y el mañana, requerirá de vuestro esfuerzo, vuestra dedicación y vuestro saber hacer.Os tenemos que exigir que vayáis a un mundo mejor, con más posibilidades y con capacidad para afrontar los retos y dificultades que surjan.

En segundo lugar porque estamos seguros que seréis valedores de principios y valores tan importantescomo la responsabilidad, la igualdad, la justicia, la solidaridad, la honestidad,la humildad y la responsabilidad social, valores que os han transmitido vuestras familias y los profesores y profesoras de estainstitución. Nos gustaría que los aprovecharais para que junto con vuestra generosidad, energía y talento provocarais un cambio cultural optimista y positivo que nos ayudara a quitarnos de encima el victimismo, la impotencia y el clima dramático que envuelve el mundo en estos días.

Deciros, queridos padres, que es el momento de agradeceros el que hayáis confiado en nosotros, y hayáis apoyado nuestro empeño, tan apasionante como difícil, de “hacer” de vuestros hijos, personas sanas y felices. ¡El resultado a la vista está!

Si estáis satisfechos, nosotros también. Hemos intentado poner a vuestros hijos en las mejores condiciones posibles para que así lo sean y para que sean buenas personas. Si pensáis que os hemos ayudado, nos damos por satisfechos. Pero qué duda cabe que aunque la educación es un asunto de todos, de toda la sociedad, vuestra labor ha sido y esfundamental. Ese seguimiento que habéis hecho desde que eran pequeños, esas preocupaciones por el qué serán en el futuro, os lo compensarán con creces cuando os deis cuenta que se han convertido en protagonistas responsables hacia el entorno en que están obligados a vivir y no personas manipulables incapaces de añadir valor a la actual sociedad. Como me decía un amigo el otro día, los padres son como el muro por el que trepa la hiedra, que son nuestros hijos.

El haber alcanzado la meta de llevar a vuestros hijos a la siguiente etapa de sus vidas, viene dado por varios factores que determinan la personalidad de nuestros centros. Cómo bien sabéis somos una cooperativa de trabajo asociado que llevamos trabajando en la Comunidad de Madrid desde hace 24 años y esto supone que…

  • El ambiente en nuestros centros de trabajo, en los colegios de nuestra cooperativa, se basa en los principios de compañerismo, colaboración, implicación y profesionalización.

  • El funcionamiento y mecanismo particular de Gredoshace que aparte de estar ocupados en hacer cosas que producen resultados de un modo social y cooperativo, surge entre los profesores un clima especial que también influye en el tipo de relación que tenemos con nuestros alumnos.

  • Los valores, normas, ideas, creencias y conceptos compartidos están claros y actúan como un adhesivo que mantiene unida la organización. Este buen ambiente de cooperación se lleva al aula.

  • Trabajamos a largo plazo.

  • Fomentamos la ayuda mutua y el intercambio de ideas entre nuestros centros, especialmente en todo lo relacionado con la mejora de la educación y el rendimiento académico.

  • Nuestro sistema funciona con un alto nivel de trabajo en equipo, con un fuerte sentimiento de trabajo bien hecho, con una mayor competencia, entusiasmo y satisfacción profesional, en la línea de mejorar los rendimientos de nuestros alumnos y de sus actitudes escolares.

  • La participación de los cooperativistas y profesores en la toma de decisiones es una característica esencial de nuestros centros, entendiendo por tal una mayor capacidad de decisión y responsabilidad de los profesores, así como una actitud favorable para aprender de nuestros propios compañeros y aceptar decisiones colegiadas.

  • Dedicamos parte del tiempo a enseñar a nuestros alumnos y parte a colaborar con nuestros compañeros. Esta colaboración entre iguales, sin rivalidad, redunda en la mejora de la educación que impartimos… Somos un equipo. De aquí viene nuestro compromisopara afrontar el proceso educativo, no sólo como un reto de una necesaria adquisición de conocimientos, sino como algo que haga personas libres capaces de salir de una sociedad inerte, en la que todos somos manipulados por intereses ocultos que tratan de movernos en función de modas, tendencias o necesidades del momento. Ese proceso educativo debe servir para afrontar con más garantías la toma de decisiones en que se convierte la vida. El conocimiento no es sólo saber más sino entender mejor la realidad en la que vivimos.

Nuestros alumnos tienen que saber que aunque haya muchas personas muy preparadas para afrontar problemas, hay algunos que los pueden solucionar ellos. Interiorizar estos valores es el secreto.

Bueno chicos, este capítulo de vuestras vidas toca a su fin. Durante un rato de vuestras vidas os hemos acompañado y ahora hay que separarse.

Pero ya veréis: Haciendo camino y cooperando os daréis cuenta de que nunca se está solo.

Buena suerte en todo aquello que emprendáis y en aquello que honradamente deseéis.

Y si alguien os contara que el mundo se inventa: inventadlo. Y si alguien añadiese que el camino se imagina: imaginadlo. Y si alguien os motiva a participar en una revolución silenciosa, participad activamente en la mejora de este mundo convulso, inquieto y revuelto como el actual.

Bien, empezad a dar pasos.

Un fuerte abrazo de parte de todos los que estamos aquí arriba y de vuestros profesores que han colaborado a que vuestros sueños se hagan realidad.

Gracias

Carlos Pedro de la Higuera Pérez.
Director General de GSD Cooperativa.

El valor de emprender

Querido rector, compañeros, alumnos de bachillerato y formación profesional que culmináis vuestra andadura colegial, padres y madres que habéis compartido con nosotros la gratificante aventurade educar a vuestros hijos;buenas tardes.

Vaya, en primer lugar, mi agradecimiento a todos los miembros de esta gran comunidad educativa que es Gredos San Diego, por el esfuerzo, el trabajo y la ilusión que han puesto a lo largo de este cursoque ya toca a su fin.

Quiero aprovechar la oportunidad para hacer unas reflexiones sobre el valor de emprender. Hace poco nos dejaba nuestro compañero, Rogelio Álvarez, su recuerdo me ha traído de la mano la posibilidad de profundizar en la importancia del emprendimiento.

Tenemos un tesoro en nuestra voluntad, pero está guardado en una caja que suele estar cerrada. Pocas veces la abrimos. Sí lo hiciéramos, nos daríamos cuenta de su fuerza transformadora, comprenderíamos que la historia de los grandes acontecimientos se ha escrito por personas que se caracterizaronpor una gran fuerza de voluntad.

Algo en nuestro interior nos empuja a ser protagonistas de nuestra propia vida, nos anima a que emprendamos alguna tarea que propicie el desarrollo del conocimiento. La situación de crisis que vivimos es un momento adecuado para la gestación de iniciativas que hagan un poco mejor el mundo en que vivimos.

La literatura está llena de pequeñas historias que nos hablan de la voluntad humana; dice Moncho –el niño de “la lengua de las mariposas– que Don Gregorio hacía patente su enfado con el silencio, y que “era el peor castigo imaginable, porque todo lo que él tocaba era un cuento fascinante.

El cuento podía comenzar con una hoja de papel, después de pasar por el Amazonas y la sístole y diástole del corazón. Todo conectaba, todo tenía sentido. La hierba, la lana, la oveja, mi frío.

Cuando el maestro se dirigía hacia el mapamundi, nos quedábamos atentos como si se iluminase la pantalla del Cine Rex. Sentíamos el miedo de los indios cuando escucharon por vez primera el relinchar de los caballos y el estampido del arcabuz.

Íbamos a lomos de los elefantes de Aníbal de Cartago por la nieve de los Alpes, camino de Roma. Luchábamos con palos y piedras en Ponte Sampaio contra las tropas de Napoleón.

Pero no todo eran guerras. Fabricábamos hoces y rejas de arado en las herrerías del inicio. Escribíamos cancioneros de amor en la Provenza y en el mar de Vigo, construíamos el pórtico de la gloria. Plantábamos las patatas que habían venido de América. Y a América emigramos cuando llegó la peste de la patata.”

Manuel Rivas nos habla de un maestro, Don Gregorio, que esperaba en un pueblo de Galicia, que el ministerio leenviaraun microscopio para su escuela, así sus alumnos podrían observar la lengua de las mariposas. Nunca llegó el aparato pero los niñossabían que la lengua de las mariposas es finita y muy larga, que llevan enrollada como el muelle de un reloj. La voluntad del maestro quitaba relevancia a la falta de medios.

Frank Mcourt vivió una infancia de miseria y privaciones en una ciudad irlandesa, en el seno de una familia desestructurada –con un padre ausente y una madre sin rumbo– que había regresado de América.

Cuando le vino la autonomía y el poder de decisión de manos de una prematura adolescencia, se decidió por viajar a América, el sueño de muchos irlandeses.

A través de un pequeño esfuerzo de imaginación podemos acompañar al autor y personaje de la novela en la decisión más importante de su vida.Supongamos que subimos la escalera del edificio de correos de la ciudad de Limerick, ahí está Franky con un lapicero y una goma de borrar, dispuesto a hacer el examen de acceso al cuerpo de telégrafos.

Se ha preparado a conciencia; si aprueba le espera una vida tranquila y segura. Incluso se podrá permitir ir de vez en cuando a la taberna a tomarse una pinta de cerveza negra, como su tío pat. Cogerá un camino sin retorno que marcará toda su existencia, un camino que representa el ideal de muchos jóvenes de su ciudad.

Franky está pensado sobre una decisión que condicionará su futuro y tiene dos opciones; o cubrir sus necesidades de seguridado convertirse en dueño de su destino. Al final,deja el lapicero y la goma de borrar y con ellos el examen de acceso al cuerpo de telégrafos- y se va a vender periódicos y revistas.

Con los ahorros del trabajo se pagará el pasaje de un barco para América, desde donde dará a conocer al mundo la epopeya de su existencia a través de su obras, Las cenizas de Ángela, Lo es y El profesor.

Pudo haber seguido la corriente que sigue todo el mundo, pero se decidió por ejercer su voluntad y a ella sometió su vida.

La historia de la literatura está llena de emprendedores como el Ulises de Homero, o el Quijote de Cervantes; el mundo de la ciencia podría hacer desfilar a Arquímedes, Galileo, Newton, Einstein, Marie Curie, etc. Pero también vuestro barrio o vuestra ciudad os pueden sorprender algún día con personas que tratan de cambiar las cosas, ¿por qué no vosotros mismos?

Estamos en un mundo escaso de emprendedores. Más que necesarios son imprescindibles en la sociedad en que vivimos.

Deseo de corazón que continuéis creciendo como personas, que completéis vuestra formación en la universidad, en la escuela, en la empresa y en la vida, y que la voluntad os acompañe en este apasionante camino.

Muchas gracias.

Rubén Cruz Orive.
Director GSD Moratalaz

Queridos alumnos:

Desde la responsabilidad, tengo el honor y la satisfacción de dirigiros la palabra, en nombre del sector docente, en este importante y emotivo acto de graduación.

Quiero en primer lugar, hacer una referencia a la educación que habéis recibido en nuestros colegios.

Dice un refrán africano, ya muy manido pero que sigue ilustrando, que “para educar a un niño hace falta todo un pueblo” .Así lo entendemos nosotros. En vuestra educación han participado, además de vuestros padres, todos los trabajadores del centro, docentes y no docentes. Somos una cooperativa y lo que rige para nosotros es lo que transmitimos de manera espontanea y continúa, dentro y fuera del aula: exigencia, trabajo, honestidad, solidaridad, cooperación.

A veces habéis protestado del excesivo rigor disciplinario, uniforme, puntualidad, tareas, horarios, hasta alguno ha estado tentado de mudarse a otros centros más cómodos, pero vuestros padres han seguido confiando en nosotros, porque entre otras cosas, todo ello nos ayuda a mantener un alto grado de convivencia y un correcto progreso académico. En una democracia todo ciudadano tiene derecho a ser educado como un príncipe y jamás podrá ejercer el gobierno aquel que no ha sido gobernado.

Vosotros no solo vais a salir airosos, sino que vais a ser unos excelentes profesionales, comprometidos con vuestro tiempo y vuestro entorno.

En segundo lugar os quiero enviar un mensaje de esperanza. Es tentador rendirse, fracasar de entrada y sin luchar, antes de que te fracasen los demás. ¡Que no se agite en vosotros el gusano de la rendición!¿para qué seguir estudiando o haciendo deporte?¿para que esforzarme en ser actor o investigador, pianista, filosofo, o ingeniero de caminos, esas profesiones tan exigentes y arriesgadas, pudiendo apoltronarte en un empleo seguro dentro de una empresa mediocre?.

Recientemente he leído unas preciosas conversaciones entre Valentín Fuster y José Luis Sampedro, recopiladas en un libro titulado “la ciencia y la vida”.

¡Cuanta sabiduría hay en sus páginas!

Plantean, como en todas sus reflexiones, de manera sencilla pero muy profunda, que las tres premisas de la felicidad, entendida esta como bienestar, como aquella situación en que uno se siente satisfecho de si mismo son: cada uno debe de invertir en su talento o lo que es lo mismo “hacerse a sí mismo, hazte quien eres”.

Tenéis el privilegio de poder elegir, no todo el mundo lo tiene ni lo ha tenido. No elijáis la carrera porque haya más salidas, o por ser más lucrativa o por tradición familiar. Invertir en tu talento es encontrar el campo en el que vas a disfrutar, entendiendo el disfrute como el placer de lo bien hecho.

Cada uno debemos encontrar nuestro lugar en el mundo, en la vida, en coherencia con nuestro disfrute y talento, sin dejarnos embaucar por cantos de sirena.

La segunda premisa para la felicidad estaría en torno al concepto de “cumplir con nuestro deber enlazando con la idea de dignidad”. Y la tercera premisa sería la de aportación social la de servir a la sociedad.

La premura del tiempo me obliga hacer zapping y saltar a otros conceptos. Pensaba en las diferencias que podía encontrar, el cambio de coordenadas de este acto a su homologo del año pasado. Y me ha venido a la memoria dos diferencias esenciales: El año pasado la crisis era una amenaza perturbadora y este año es una triste realidad.

No creo que sea una simple crisis económica, coincido con los que opinan que es una crisis del actual modelo de crecimiento. El profesor José Vidal-Beneyto caracterizaba ya, hace tiempo, este modelo, como de Imperialismo de un capitalismo financiero cuyos componentes esenciales-la mitología del crecimiento y del desarrollo, el culto al productivismo, la fe taumatúrgica en el comercio, la dictadura de la publicidad y la adición incontrolable al consumo suponen un costo en contaminación, agotamiento de recursos y destrucción del medio, difícilmente soportables. Vosotros, todos, pero vosotros especialmente estáis llamados a dirigir el proceso de construcción del nuevo modelo de sociedad.

Vosotros, en 2.030 vais a tener peso y responsabilidad en un planeta de 8.000 millones de habitantes, cada vez más intercomunicados y con una concepción de aldea global. ¿Es momento para individualismos o para solidaridades? ¿Os debemos enseñar a trepar o a cooperar?

La segunda diferencia con el año pasado, es que hoy, el poeta Mario Benedetti ya no está con nosotros, murió el pasado 17 de mayo. Como homenaje a su vida y a su obra, ambas excepcionales voy a leeros, y así finalizo, un poema extraído de su libro Memoria y esperanza.

Se titula: CON LOS JÓVENES

¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de paciencia y asco?
¿Sólo grafiti? ¿Rock? ¿Escepticismo?
También les queda no decir amén
No dejar que le maten el amor
Recuperar el habla y la utopía
Ser jóvenes sin prisa y con memoria
Situarse en una historia que es la suya
No convertirse en viejos prematuros.
¿Qué les queda por probar a los jóvenes?
En este mundo de rutina y ruina?
¿Cocaína? ¿Cervezas? ¿Barras bravas?
Les queda respirar, abrir los ojos
Descubrir las raíces del horror
Inventar paz así sea a ponchazos
Entenderse con la naturaleza
Y con la lluvia y los relámpagos
Y con el sentimiento y con la muerte
Esa loca de atar y desatar
¿Qué les queda por probar a los jóvenes
En este mundo de consumo y humo?
¿Vértigo? ¿Asaltos? ¿Discotecas?
También les queda discutir con dios
Tanto si existe como si no existe
Tender manos que ayudan/abrir puertas
Entre el corazón propio y el ajeno/
Sobre todo les queda hacer futura
A pesar de sus ruinas del pasado
Y los sabios granujas del presente.

 

Raúl Retana Cenamor
Alumno de 2º de Bachillerato en GSD Moratalaz

El comienzo de la mejor época de nuestra vida

Si pudiera definir este día con una palabra sería: “especial”. Especial porque es el comienzo de la mejor época de nuestra vida. Especial porque abandonamos los años oscuros y tortuosos de la adolescencia para adentrarnos en la madurez y todo lo que ello conlleva. Somos pequeños Ulises haciendo el equipaje hacía Troya. No hace falta sumar las horas para saber que hemos pasado aquí más tiempo que en nuestros respectivos hogares. De algún modo nos hemos criado aquí y de algún modo lo consideramos nuestra segunda familia. Yo y mis compañeros entramos con nueve años y hoy salimos con dieciocho. La mitad de nuestra vida ha tenido lugar entre estas paredes. Al igual que en una familia ha habido buenos y malos momentos. Ha habido risas, nervios y amistades. Ha habido los primeros amores. Ha habido profesores que hemos odiado y profesores que hemos amado, días que nos hemos sentido defraudados y días de euforia. Pero es interesante que la balanza de las cosas buenas se ha contrapuesto a la de las malas logrando un equilibrio perfecto que solo el tiempo nos ha permitido entender. Ahora es cuando entendemos al profesor, ahora es cuando pasa de enemigo a amigo. Ahora es cuando le agradecemos que nos haya hecho esforzarnos ya que la única revolución posible es la educación. Y esta institución, este Gredos San Diego que nació como un homenaje de respeto a la naturaleza y montañas de Madrid (de ahí su nombre), y ya solo nos provoca “nostalgia en los cristales” como diría Antonio Machado.

Pero como si solo hablásemos del pasado y nuestra melancolía seríamos puros Románticos y ese es un siglo pasado. Creo necesario pasar al siguiente mensaje: el optimismo. Ahora de verdad veo la enorme puerta que se abre ante nosotros. En tres meses escasos estaremos en la universidad y es inevitable la sensación de miedo. Miedo de dejar este segundo hogar en el que nos hemos sentido a gusto y protegidos. Miedo ante lo desconocido, ante el futuro. Como decía Víctor Hugo: “El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, es lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.” Hagamos de nuestro nuevo destino una oportunidad para descubrir realmente quienes somos. Utilicemos la universidad como un trampolín para expandir nuestra personalidad y no como una forma de convertirse en alguien sin ningún valor pero con mucho dinero. Utilicemos la universidad para librarnos de nuestros miedos como forma de perfeccionamiento y no de prepotencia y superioridad. Hagamos de nuestro conocimiento y educación un arma para cambiar el mundo, pero no desde la ambición o el despotismo, sino desde el ejemplo. Enseñar es dar ejemplo. Dando ejemplo como maestros, alumnos, padres y ciudadanos. Enseñar que un mundo sin egoísmos y competición es absolutamente posible. Hay un proverbio oriental que dice: “Cuando florece una flor, es primavera en todo el mundo.” Si vosotros alcanzáis la transformación estaréis cambiando el mundo entero. Es inútil cambiar el mundo si no se cambia antes al ser egoísta mal llamado humano.

Por último quería deciros que muchos ya sabéis lo que queréis ser. Y muchos no tenéis ni idea pero sabéis lo que no queréis ser. El trabajo junto al amor es lo más importante para una persona y no hay nada más bonito que tener vocación, que no es lo mismo que profesión. Alguien que trabaja vocacionalmente no tiene horarios, se levanta con una sonrisa y no vive pensando en sus vacaciones. Ya que ese trabajo le llena tanto que lo haría hasta gratis. Sin embargo el que tiene una profesión tiene un fin, y ya sabemos que las acciones que se hacen para obtener algo a cambio (en el mayor de los casos dinero) no llevan a ninguna parte, excepto a un vacío existencial. Parafraseando a Mailer “el valor del dinero no puede destruir nuestros demás valores.” No hay que aferrarse a la vida hay que dejarse llevar, hay que abrir la mano y no conformarnos con un puñado de tierra sino dejar que pase el desierto entero por ella, hay que tener esperanza, fe, confiar en los naipes que el destino nos reparte y un objetivo. Es muy importante marcarnos una meta, puesto que no hay viento favorable para quien no sabe dónde va. Nuestro objetivo generalmente es ser feliz. Pero es una palabra tan ambigua. Además si de vez en cuando no fuéramos infelices, la felicidad no existiría. Sartre dijo que “la felicidad no consiste en hacer lo que se desea, sino en desear lo que se hace.” Y mi deseo de estar hoy aquí se hace realidad. Y al igual que Lord Byron se despidió de este mundo luchando por la libertad de Grecia y por los valores que defendía. Yo me quiero despedir recordando un último verso que siempre pensé que me haría estar orgulloso en el otoño de mi vida: “Se hunda o navegue; he cumplido mi sueño”.

Muchas gracias.

Irene Hernández Hernández

Ha estudiado el Ciclo Formativo de Grado Superior Educación Infantil en el Colegio GSD Las Suertes

Hola, buenas tardes, para mí es un placer estar aquí hoy con todos vosotros compartiendo este momento tan especial, siendo el día de nuestra graduación. Me gustaría contaros la experiencia que hemos vivido y que compartáis con nosotros la satisfacción que sentimos por haber llegado hasta el final.

Hace dos años, todos nosotros, emprendimos un viaje hacia el reconocimiento.

Un grupo de chicos y chicas, de muchas edades, nos encontrábamos en el mismo punto de partida, compartiendo objetivos y en busca de la misma meta: obtener nuestro título.

Cargados con una mochila llena de miedos, dudas, ilusión y ganas, nos dispusimos a preparar este reto. Un reto que parece fácil tratándose de Formación profesional, pero que para todo viajero que se dispone a recorrerlo encuentra piedras y surcos en el camino.

Sin una brújula que nos indicara el destino, caminábamos a ciegas por el mundo de la educación y de la economía.

Nos imaginábamos a todas horas rodeados de niños y niñas correteando por nuestro alrededor o sentados en la silla de nuestro despacho dejando nuestra firma enpapeles importantes.

Pero no todo es tan fácil, y muchos son los momentos en los que las botas de montaña que te compraste para el viaje, te hacen rozaduras, y sientes las ganas de abandonar y dejar que todo lo que has recorrido ya no te sirva de nada. Son muchos los esfuerzos y las horas que empleamos para llegar al final, pero nunca solos.

A lo largo de todo el viaje, llevábamos con nosotros gente desconocida que día a día hacía que el camino se allanara.

Nadie dijo que la convivencia fuera fácil, y como en todo trayecto los enfrentamientos y discusiones también estuvieron presentes. Nada que no se arreglara con un buen diálogo y propuestas de mejora. A decir verdad, nuestras ganas de que lo injusto fuera justo o lo justo, injusto, nos perseguía por cada paso que dábamos.

Pero poco a poco, esos desconocidos se convirtieron en compañeros, y a día de hoy podemos gritar que son amigos.

También tuvimos la suerte de contar con los profesores.

Maestros que aparecen en tu camino. Te aportan aquello que tú desconoces, y desaparecen. Porque sabes que tarde o temprano no estarán ahí para volverte a repetir que te equivocaste, que tienes otra oportunidad o que te feliciten por lo bien que has hecho tu trabajo. Ellos también son parte de este viaje, y probablemente para ninguno de ellos, tampoco haya sido nada fácil.

Pero decidimos continuar el viaje y según pasaba el tiempo, el equipaje cambiaba. Esos miedos que cargábamos en la mochila se convirtieron en triunfos. Las dudas pasaron a ser recompensas; y la ilusión y ganas que desprendimos desde el principio se convirtieron en nuestra meta alcanzada.

Meta que hemos conseguido en un abrir y cerrar de ojos. Porque a veces, por muy lento que se te pasen los días, el tiempo vuela. Y mira si vuela, que el viaje que comenzamos ese septiembre de 2007 nos traslada hasta ahora.

Nuestra meta es hoy. Aquí. En este lugar.

Porque a partir de junio, daremos el salto al mundo laboral.

Porque hemos conseguido cumplir nuestros objetivos.

Porque ya somos Técnicos superiores.

Porque los niños y las empresas nos necesitan.

Y porque nos llevamos de este viaje tantos “souvenirs” que realmente ha merecido la pena.

No cabe duda que para ser la primera promoción, hemos estado a la altura.

Animaros, por supuesto a continuar con este viaje que os lleve a paraderos nuevos y desconocidos.

Nosotros hacemos nuestra parada aquí. Durante un periodo corto, (esperemos). Hasta la próxima aventura, ya que la mayoría de nosotros continuaremos el camino explorando nuevos territorios, como es la universidad.

En fin, si algo hemos aprendido en todo este tiempo es que las cosas se consiguen con esfuerzo, que nunca es suficiente lo aprendido porque el saber no ocupa lugar, y que jamás te acostarás sin aprender una cosa más.

Y hoy hemos aprendido, que como dicen los sabios, el tiempo sabe poner cada cosa en el sitio que cabe”.

Así que, ya veis, aquí estamos con los billetes en la mano para tomar un nuevo rumbo.

Recordar que hay que disfrutar del miedo que da tener la vida por delante: no hay que dejar que esta pase ante nosotros sin vivirla.

Gracias a todos