|
http://www.eacnur.org/
|
La Comunidad Educativa de los Colegios Gredos San Diego, solidaria con los refugiados en Kenia
Gredos San Diego Cooperativa se ha embarcado en una de las campañas más bonitas que hasta ahora había puesto en marcha junto a la Agencia de la ONU para los Refugiados. "Daré vida en Dadaab", una campaña en la que se han involucrado los alumnos y alumnas más que nunca desde el proceso inicial de envasado de las semillas y la preparación de las cajas, hasta la venta de las mismas. Además se han acercado dos realidades: una en cada colegio GSD y otra en cada campamento de Dadaab en Kenia, ya que hay puntos en común entre los objetivos que las cooperativas escolares ponen en marcha y el desarrollo de este tipo de proyectos en campamentos de refugiados; relación entre los jóvenes emprendedores de las cooperativas escolares desarrolladas en cada colegio y la horticultura que proporciona a los refugiados autosuficiencia económica mediante un proyecto productivo y de generación de ingresos. Gracias a este proyecto que financiará GSD los refugiados podrán crear negocios y establecer las bases para un desarrollo económico comunitario, objetivos muy presentes en las solidarias cooperativas escolares GSD desarrolladas por los alumnos y alumnas. El depender en menor medida de la asistencia humanitaria para obtener alimentos y el generar ingresos propios a través de la venta de vegetales que ellos producen, devuelve la dignidad a los refugiados y supone una fuente importante de autoconfianza en que ellos mismos pueden generar un cambio positivo en sus vidas.
Si todavía nos has participado no dejes escapar esta oportunidad. En la recepción de cada colegio puedes comprar las semillas tan solo por 3€, en cada cajita encontrarás una maceta, una turba y un folleto donde se explica el proyecto en Dadaab e incluye las instrucciones para que tus semillas broten con éxito. Cuando las veas crecer y den su fruto, no olvides que con tu contribución estarás dando oportunidades de futuro a los refugiados.
Dadaab es una zona semidesértica al noreste de Kenia, a 80 kilómetros de la frontera con Somalia, donde se ubican tres campamentos de refugiados: Ifo, Dagahaley y Hagadera y donde viven más de 300.000 personas, la mayoría somalíes. En esta árida zona, el cultivo en multi-terrazas se ha identificado como una alternativa efectiva y eficaz para aliviar la inseguridad alimentaria y para facilitar la autosuficiencia de los refugiados. Se trata de simple huertos domésticos que pueden ser extremadamente útiles para las familias que viven en estos campamentos superpoblados, donde apenas hay espacio ni se dan las condiciones del terreno para cultivar vegetales. Es una técnica que solo requiere sacos de arpillera, viejas latas usadas, semillas y agua residuales; los residuos orgánicos funcionan como fertilizantes.
Con este proyecto se beneficiarán alrededor de 7.000 refugiados, la mayoría mujeres, que cultivarán vegetales para consumo propio y venderán la producción excedente, con lo cual se generarán ingresos económicos para sufragar otras necesidades como vestimenta, zapatos y utensilios que no pueden proporcionarles las agencias humanitarias. El proyecto también incluye talleres de capacitación en el cultivo y venta de vegetales para garantizar su sostenibilidad. Estas actividades permiten a los refugiados desarrollar aptitudes que pueden utilizar una vez vuelvan a sus países de origen.
Este tipo de proyectos hacen de puente entre la asistencia humanitaria en los campamentos y el inicio de un proceso de desarrollo sostenible. Allison Oman, es una nutricionista de ACNUR que coordina programas de nutrición y seguridad alimenticia en Etiopía, Eritrea, Somalia, Sudán, Yibuti, Tanzania y Kenia; ella apuesta por los huertos en varios pisos y nos explica: Me gustaría que pudierais ver a las madres asomándose sobre las vallas de la casa vecina para observar qué están haciendo. Preguntan cómo lo han conseguido y si pueden hacer lo mismo. Es mi objetivo personal, que un día el 80-100% de los refugiados de estos campos cosechen sus propias verduras. Y es maravilloso el efecto que tiene en la mentalidad de las personas. En medio de un paisaje desértico miserable, ves estas plantas verdes creciendo, y sientes que hay una oportunidad, que hay esperanza.
|