Hace tiempo hicimos nuestro un pensamiento de Don José María de Arizmendiarrieta, El mundo no se nos ha dado para contemplarlo, sino para transformarlo.
A fuerza de aplicarlo se han ido forjando realidades. Hemos sido tenaces en rechazar una actitud meramente observadora, en considerar que no hay nada escrito sino las actas del pasado. Dice Burke: Nadie cometió mayor error que aquel que no hizo nada pensando que sólo podía hacer un poco.
Proliferan serias incertidumbres sobre el devenir del mundo. Grande es la tarea en los campos de la Economía y la Educación. De la labor que puedan desarrollar el colegio y la empresa depende en gran medida que se alcancen principios tan hermosos como la justicia y la felicidad, verdaderos pilares de la esencia humana.
Nuestra Cooperativa hace tiempo que asumió un doble compromiso: en primer lugar, el crecimiento humano e intelectual de sus alumnos; en segundo lugar, la dotación de medios -humanos y técnicos- que lo hiciera posible.
En la medida que contribuyamos a mejorar la educación de nuestro entorno social y que, dicho objetivo, se consiga desde el estimulo, creación y dignificación de puestos de trabajo, podremos afirmar que vamos por el buen camino. |